El rincón de las palabras

En esta página pondremos palabras del léxico própio del pueblo y alrededores.
Ejemplos: ajabardón, bamburio, bulligor, govanilla...

También caben en este rincón los refranes, frases hechas, jotas, cuentos, etc.

Frases hechas de la Vall

Vengan días y vengan ollas: van pasando los días con monotonía, con aburrimiento
Boira en el Ventura, agua segura: si la Rápita está cubierta de niebla, lloverá (hace referencia a las borrascas que vienen del norte ("tortosano")
Cargar la agüela: hacer mal la espalda, hacerse viejo.
tu, rite, rite!

El habla de la Vall

José Palomar Ros

Antecedentes histórico-sociales

Tal como se puede constatar todavía entre los mayores, la base del habla de la Vall es el castellano-aragonés moderno, dado que el año 1610, a raíz de la expulsión de la anterior población morisca, se produjo una repoblación con gentes venidas del norte de Aragón (Pirineo oscense). A ello habría que añadir el influjo de la variante valenciana (catalana) con la que han estado y están en contacto política, cultural y socialmente: brinval, rebuch, grelles, bascollá o samugá. También pueden observarse determinados fenómenos comunes a la mayoría de zonas españolas, sobre todo en soluciones del habla vulgar, por ejemplo el participio en au como echau, llegau, etc., o sustantivos como amoto, arradio o afoto. Algunos ejemplos que pueden parecer influjo del valenciano-catalán son soluciones también propias del aragonés; no hay que olvidar que ambas lenguas no dejan de ser dialectos del latín y lenguas en contacto a lo largo de la historia: embolicar, esclafar, barral, ansa, pansa, mangrana, molla, rosigar, cal o no cal, son palabras propias del aragonés que trajeron nuestros abuelos del siglo XVII.
He aquí algunos de esos aspectos que, a modo de ejemplo y sin ánimo de ser exhaustivos, pueden encontrarse. Obviamente no se trata del habla actual sino de lo que fue el habla cotidiana de nuestra gente hasta la aparición de los movimientos migratorios de los años cincuenta y sesenta y antes del influjo homogeneizador (y empobrecedor) de la televisión y otros medios de comunicación. Otro factor decisivo para el cambio lingüístico ha sido la mecanización del campo y la transformación derivada del triunfo de la sociedad industrial y del consumo: faenas, instrumental, objetos domésticos, nuevos materiales, etc. Al sustituir el tractor a las caballerías, casi nadie se acuerda de la retranca, las amugas, el mozo o el collerón. Lo mismo ocurre con el rico léxico de la siega, la trilla o la oliva: la almácera ahora es la almazara, las morcás son los alpechines o al secular piñol ahora le llaman orujo.
Para un mayor detalle puede acudirse al estudio de Isabel Ríos García sobre El Habla de Sot de Ferrer y a los diferentes estudios sobre el aragonés.

Rasgos lingüísticos destacados

Fonética

Vocalismo

  1. Supresión del hiato: vulgarismo general, que puede producirse por varias causas:
    a) por conversión en diptongo:
    - supresión de la ^g-: miaja, aúja, aujero;
    - supresión de la ^d- intervocálica: adonde > aonde > ande;
    b) adición de una ^b-: to(b)alla;
    c) supresión de vocal: ríete > rite.
  2. Vocales tónicas ^e- y ^o-: cambios que se producen respecto del castellano estándar:
    ei > ai: azaite
    ie > e: frego, apreta, pacencia, decinueve
    ei > e: vente, trenta
    ei > í: vían
    oi >: boina > guaina
  3. Vocales átonas:
    • iniciales: se modifica el timbre vocálico: acequia > ceica, enagua > inagua, estillar, ingüento, estilla, o se añade una vocal al principio (prótesis): (a)pegar, (a)quedar...
    • protónicas: puede haber vacilación o alteración del timbre vocálico: afaitar, calandario, miajica y mijica.
    • postónicas: pérdida de la vocal posterior al acento, sobre todo en las esdrújulas: aspro < áspero, muchismo < muchísimo.
    • finales: vulgarismo de pérdida de la –d- intervocálica en participios: llegau, esperau; también en palabras no verbales: cacau, soldau, cuñau.

Consonantes

  • el seseo (pronunciar la ^z- como ^s- como, por ejemplo, seresicas), en contraste con algunos pueblos vecinos, no se produce e la Vall
  • mantenimiento de una -f- cambiada en ^c- inicial: cerrá(da) < ferrada < ferrata < ferrum. Un caso llamativo es el del aragonés fiemo (estiércol, del latín fimus) que aquí da lugar a yemo, quizás por aspiración de la ^f- inicial, escrito como ^h-, hiemo > yemo;
  • sustitución de la ^f- inicial por ^h: fardacho > hardacho, falda > halda;
  • conversión de la ^s- inicial en ^ch-: chulla (de carne) < suilla, chuflar;
  • sustitución de la ^b- por la ^m: moniato, merenjena;
  • pérdida de la -d- inicial por confusión con el prefijo ex: esgarrar, esbarar, esbararse, estrozar;
  • conservación del grupo inicial -PL: plegar (recoger del suelo) y replegar;
  • consonantes interiores; se conservan algunas sordas: suco (jugo), pescatero, embolicar, y también algunas sonoras: teda, tedero, remugar, estraudes < trébedes;
  • conservación de grupos interiores:
  • -ns- en ansa, pansa;
  • -tr: aladro (< aratrum);
  • -yod: en poyo (< podium), royo < rubeum (rubio), punchar < punctiare (punzante).

Fonética sintáctica

  • supresión de varias vocales, generalmente en palabras átonas (preposiciones, pronombres, artículos): p,alante, p,arriba, pa,eso, m,ha dicho, d,aquellos, s,ha ido...
  • prótesis por influjo del artículo (mala separación entre el artículo y el sustantivo): allar (la llar), amoto, arradio, afoto...

Morfosintaxis

Género de los sustantivos

  • algunos sustantivos que son masculinos en castellano se convierten en femeninos: la calor, la sudor, la color, la claror, la negror y el mismo topónimo que da nombre al pueblo: la Vall, el valle en castellano
  • otros, por influjo del artículo pasan a masculinos: el arradio, el amoto

Verbo

  • desaparición de diptongos (apreto, frego) o formación de otros (cuerto, cuertes);
  • cambio de conjugación: verbos de la segunda conjugación (-er) adoptan formas de la tercera: comís (coméis), tenís (tenéis); Esta forma de la segunda persona del plural puede llevar a suprimir el diptongo de la segunda persona del plural del futuro imperfecto de indicativo, tanto de la segunda conjugación como de la tercera: vendrís, saldrís (por vendréis , saldréis)
  • infinitivo: desaparición de la ^r- cuando va acompañado de un pronombre enclítico: fueron a comese dos bocaos, era para morise
  • cierre o apertura de vocales, con creación de diptongos o hiatos: aliniar (alinear), pasiar (pasear)
  • cambios de vocales: midir, hiñir
  • gerundios formados sobre el lexema del indefinido y otros: hiciendo, dijendo, indo, supiendo, caendo...
  • uso del verbo impersonal CALER en formaciones negativas: no cal que...

Formación nominal
Presencia de determinados prefijos y sufijos:

  • -ico: casica, chiquico, bonico, heladico;
  • -eta, -ete: pileta, torreta, chuflete;
  • -dor: mocador, bufador, abrevador;
  • -ero, -era para colectivos: carchofera;
  • -era para árboles: noguera, manzanera.

Formación adverbial
Encontramos los sufijos ^teras- como superlativo: lejoteras, arriboteras.

Sintaxis

  • Utilizaciòn del artículo con los nombres de personas: el Manuel, la Felisa...
  • Pronombre personal con preposición: pa yo, con mí, a tú...
  • Omisión de la preposición de en sintagma que indica posesión o pertenencia: estoy en casa (de) Concha, desde la esquina (de) la torre.