27.01.1975
Playa de Aaiún 27.01.1975
Sigo hoy, día 27, lunes. Son las 7 de la tarde y no hemos parado en todo el día. Parece que esto va en serio.
Ayer vinieron muchos veteranos a saludar amigos y conocidos. Por la mañana estuvimos con Martí, el novio de Fina, y por la tarde vino un amigo de Celes y Arturo, Molina, que está en el Aaiún, en aviación.
Ahora estamos otra vez en la tienda, medio dormidos y aburridos, escuchando en la radio “Soldados del Sáhara”, una especie de programa entre “la señora Francis” y el “disco dedicado”. Como ya hemos llegado al BIR-1 todos los reclutas del primer trimestre, ayer empezaron a repartirnos la indumentaria militar. Seguramente mañana acabarán de dárnosla y ya nos vestiremos de uniforme, quedaremos equiparados, no como ahora que parecemos el ejército de Pancho Villa.
Anteayer nos enseñaron a montar y desmontar el “Cetme”, el fusil de asalto del Ejército, y a limpiarlo. Dijo el capitán que, a partir de ahora, será nuestra novia… inseparable. También vamos aprendiendo la instrucción: “todos los movimientos tienen dos voces, la primera preventiva, que previene, y la segunda ejecutiva, para ejecutar el movimiento”. Parece fácil, pero a muchos reclutas les cuesta ponerlo en práctica para desespero de los mandos y el caos en la formación.
Ya son casi las 8, así que os voy a dejar, pues tengo que escribir a mi tío el comandante, para decirle que soy el recluta número 182. Resulta que el amigo de mi tío aquí en el Aaiún es el comandante jefe del BIR.